domingo, 7 de abril de 2019



A los suspiros de la niebla seguía
Sin saber hacia donde me dirigían

Esperé pacientemente tanto tiempo
Para conocer aquella calma que se disipaba
En una belleza somnífera
De aquellas que no te dejan otra opción
Más que con prudente detenimiento contemplarla

De una pesadilla había despertado
Para sumergirme en la volatilidad de una orquesta fantasma
Arrastrado por cantos melodiosos
Con ecos que se propagan a través de la niebla espectral

Invade la orilla del lago
Aquella calma anterior a la tormenta
El tiempo se detiene cuando los cisnes bailan
Tan hermosa, y tan extraña
Es su manera de deslizarse por las aguas
Antes de elevarse hacia los cielos
Y dejarme otra vez solitario  

¿Cómo romper una maldición
Que  ya debería haber sucumbido
Ante mi entrega a una promesa inmortal?

Esta, y cada noche
Me dirijo hacia el claro de la orilla del lago
Esperando que el hechizo se rompa
Con la fuerza de mi voluntad cansada
Impulsada por el tormento
De una alegría extraviada

A las tres de la mañana,
Junto al secreto del sigiloso lago
Mi alma es desmantelada
Y todo lo que expreso
Es  despojado de simbolismos desconfiados
Bendecido por la luminosidad
De estrellas ya ausentes en galaxias lejanas
Como si hubiera sido elevado hacia los campos Elíseos
Libre de toda dolencia,
Libre de cualquier mal
Libre de todo

Corrí durante horas
Y  ya casi la aurora me alcanza  
Mírame ahora,
Como me lanzo desde lo alto,
Tan despreocupado,
Y todos me preguntan como lo hago
Ilusos no saben,
El precio que pago
Todo lo que di a cambio,
De todos los planos de los que fui expulsado
Antes de atreverme a ser presenciado sin mi traje de Uranio
Parame frente a quien baila en aquel lago

Quisiera poder abrir un portal
Hacia lugares perdidos en los abismos del espacio
Con el deseo vehemente de sostener aquella mano
Y bailar en la última noche de esta condena

Iluso no sabía
Que nunca más durante las noches dormiría
Pues mis sentidos anhelan siempre lo que es difícil alcanzar
Arrastrado por la niebla espectral
No  puedo parar antes de mi cometido lograr

¿Cómo ponerle final a una maldición que al acabar
Me abandonará en un vacío radioactivo
Y ionizará los huesos con un vapor explosivo?

Tantos destellos que del olvido esperan ser rescatados
Llorando las lágrimas de quienes son apagados
No sabían
Que pronto serían presenciados
Cuando arrastrados por el caos de verdad
Me rescataron de mi fragilidad impostora  

Ya nada quedaba
En mi vasija de plata
Cuando mis fantasías se manifestaron

Ya sin vergüenza,
Hipnotizado
En la orilla del claro del lago  
A las musas les canto

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