sábado, 29 de septiembre de 2018



En medio de azuladas tardes de verano
Hacia el eclipse caminábamos
El final de la tormenta juraba acercarse
Había gaviotas asomándose en el horizonte
El canto de los pájaros por la mañana nos despertaba
de sueños que impregnaban con su aroma al día
Se había dado todo lo que se tenía en las maletas agujereadas
Y se mancharon nuestras manos de las cenizas
generadas con el azufre que ardió como una llama azul
Y cuando cesó la lluvia nos recostamos sobre el pasto, brillando aún mojado
Habíamos tenido visiones sobre este lugar
en medio del silencio de la naturaleza durmiente
La fuerza de cada noche sin dormir se guardaba ahí
Junto a nuestras maletas ya vacías
Nuestras manos manchadas de cenizas
generadas con el azufre que se fundió en una explosión eléctrica
Y cuando las luces de la ciudad se apagaron
Supe que la tormenta recién había comenzado
Su declive solo era una especie de descanso
como preparación para lo que estaba por proseguir
Y en uno de esos días falsamente azulados
Deseamos que las olas del entendimiento nos tomaran sin piedad
Y nos llevaran rápido hasta la frívola y penetrante verdad
Destructora de la ilusión engañosa de libertad
que evita que si quiera intentemos romper las paredes
De nuestra querida caja de rata personal

viernes, 28 de septiembre de 2018


Golpea las puertas antes de entrar
Y  pregunta por el nombre de quienes se esconden detrás
Corre por los corredores de cada palacio encantado
Aunque precipicios se oculten entre las baldosas
Y el canto de las sombras haga cuestionar
Si es posible mantenerse en pie
Cuando sobre la piel de los niños de la noche
La luz de la luna llena caiga,
Y los haga de su sueño maldito despertar

Golpea las puertas antes de entrar
No se sabe quien se esconde detrás
Dulces pesadillas, lúcidas fantasías
Los niños de la noche controlan la hora que dan los relojes
Y los patrones de colores de cada baldosa
Pronuncia su nombre un par de veces más,
Sin subestimar la intensidad de lo que pueden ver y escuchar
El encanto de la noche trae a la vida lo que esconden las fantasías y pesadillas
Soñadas a la sombra de la luna roja
Y  te hace cuestionar las formas de la materialidad
Que tanto abarca la realidad

El camino a tomar se encuentra ya guardado en la memoria de la fuente infinita,
Y te hace creer que hay libertad en la elección
Pero cuando el rojo de la luna llena cayó ya sobre tu piel
Y los niños de la noche fueron despertados por su llamado
A participar de su juego se está sentenciado
Y luego tal vez llegar a ser uno más
Si es que se logra llegar hasta el final
Ser  juzgado por la oscuridad todopoderosa
La sustancia bajo esta ilusión que se desvanecerá
luego de haber encontrado al último pasajero de su andar marginado
Y volverá a crearse en otro lugar

El final se haya ya en la memoria de aquella fuente infinita
Que simplemente recrea lo que es ya conocido
Golpea las puertas antes de entrar,
Solo porque no es posible ahora recordar que se esconde detrás